En la industria alimentaria, conservar correctamente un producto no solo implica elegir un buen envase. También es importante controlar factores como la exposición al oxígeno, la humedad y las condiciones de almacenamiento.
En este contexto, el sellado al vacío se utiliza como una alternativa para reducir el aire presente dentro del envase antes de cerrarlo herméticamente. Esto puede ser especialmente útil para alimentos que necesitan mantenerse protegidos durante su almacenamiento, transporte o comercialización.
Pero ¿cuándo realmente conviene utilizar una selladora al vacío?
¿Qué es el sellado al vacío?
El proceso consiste en extraer gran parte del aire del interior de una bolsa y posteriormente sellarla mediante calor. Al reducir el aire alrededor del producto, se limita su exposición al oxígeno y se obtiene un envase compacto y cerrado.
Para este proceso, las bolsas gofradas son una de las opciones más utilizadas, ya que su estructura permite facilitar la extracción del aire en equipos diseñados para trabajar con este tipo de bolsas.
Es importante considerar que el vacío no reemplaza la refrigeración, congelación, higiene ni las buenas prácticas de manipulación. La temperatura y las condiciones de conservación deben mantenerse de acuerdo con las características de cada alimento.
¿Qué alimentos se pueden sellar al vacío?
El vacío puede utilizarse en diferentes aplicaciones dentro de la industria alimentaria, especialmente cuando se busca proteger el producto durante su almacenamiento o distribución.
Carnes y productos cárnicos
Carnes de res, pollo, cerdo y otros productos cárnicos pueden envasarse al vacío antes de ser refrigerados o congelados.
Este método permite obtener un paquete compacto y reducir el contacto del producto con el aire, algo especialmente útil para plantas procesadoras, carnicerías, distribuidores y negocios que comercializan productos porcionados.
También puede utilizarse en productos como:
- Cortes de carne.
- Filetes.
- Pechugas de pollo.
- Chuletas.
- Embutidos.
- Productos cárnicos porcionados.
Pescados y mariscos
El pescado y algunos mariscos también pueden beneficiarse del envasado al vacío, principalmente para su almacenamiento refrigerado o congelado.
Algunos productos que pueden trabajar con este sistema son:
- Filetes de pescado.
- Pescado porcionado.
- Camarones.
- Mariscos.
- Productos preparados a base de pescado.
En estos casos, es fundamental mantener en todo momento la cadena de frío y seguir las condiciones sanitarias correspondientes.
Quesos
El vacío también puede ser una alternativa para determinados tipos de quesos, especialmente cuando se comercializan porciones o piezas que requieren protección durante su almacenamiento.
Puede aplicarse en:
- Quesos semiduros.
- Quesos duros.
- Porciones de queso.
- Piezas destinadas a distribución.
La aplicación concreta dependerá de las características del queso y de las condiciones recomendadas por el fabricante.
Café y otros productos secos
El envasado al vacío también puede utilizarse en determinados productos secos cuando se busca reducir la presencia de aire dentro del envase.
Por ejemplo:
- Café.
- Frutos secos.
- Semillas.
- Algunos productos deshidratados.
En estos casos, además de elegir correctamente la bolsa, se debe considerar la naturaleza del producto y el nivel de vacío adecuado para evitar deformaciones o daños.
Alimentos preparados y porcionados
Restaurantes, servicios de alimentación, plantas procesadoras y empresas de catering pueden utilizar el vacío para determinados alimentos preparados o porcionados.
Algunos ejemplos incluyen:
- Porciones de alimentos cocidos.
- Preparaciones listas para almacenar.
- Productos marinados.
- Alimentos previamente porcionados.
Esto permite organizar mejor las unidades antes de su almacenamiento o distribución, siempre respetando las condiciones de temperatura y conservación correspondientes.
¿Cuándo conviene utilizar una selladora al vacío?
No todos los alimentos necesitan ser envasados al vacío. Su utilización resulta especialmente interesante cuando el proceso aporta una ventaja concreta para el almacenamiento, manipulación o distribución.
Por ejemplo, puede ser una alternativa cuando:
Se necesita proteger el producto durante el almacenamiento.
El envase cerrado y con menor cantidad de aire puede ayudar a proteger el alimento frente a factores externos.
Se comercializan productos porcionados.
Carnes, quesos, pescados y otros alimentos pueden dividirse en presentaciones individuales o familiares, facilitando su almacenamiento y comercialización.
Se busca optimizar el espacio.
Al retirar gran parte del aire, el envase puede adoptar una forma más compacta, facilitando la organización de determinados productos en cámaras, almacenes o durante el transporte.
Se necesita mejorar la presentación del producto.
El envase al vacío permite mostrar el contenido de manera directa y mantenerlo contenido dentro de la bolsa.
Se trabaja con productos que requieren almacenamiento refrigerado o congelado.
El vacío puede complementar estos métodos de conservación, siempre que se respeten las temperaturas y procedimientos establecidos para cada alimento.
¿Qué bolsa utilizar para el sellado al vacío?
La elección de la bolsa es tan importante como la elección de la máquina.
Para los equipos de vacío que trabajan con bolsas externas, las bolsas gofradas son una de las opciones más adecuadas. Su superficie texturada facilita la extracción del aire durante el proceso de vacío.
Además, es importante seleccionar una bolsa compatible con el alimento, el tamaño del producto, la temperatura de almacenamiento y el proceso al que será sometido posteriormente.
No se debe asumir que cualquier bolsa plástica puede utilizarse para vacío. El material y sus características deben ser adecuados para este tipo de aplicación.